Inicio > Activa Tu Cerebro Con Estos Ejercicios Mentales

Activa tu cerebro con estos ejercicios mentales

2019-02-08 15:35
Venevision
Compartir

Los ejercicios mentales son tan necesarios como los ejercicios físicos, sobre todo para mantener un estado de salud integral, “Mente sana en cuerpo sano”. Sirven para mejorar la concentración y para no perder memoria, para salir de la misma rutina de hacer las cosas de siempre con el mismo sistema o mecánica. Los ejercicios mentales obligan al cerebro a funcionar de otra forma, para que trabajen todas las neuronas. El problema de las rutinas, es que al principio pueden ser difíciles de adquirir, como todo lo que se quiere dominar; pero una vez que se dominan, se convierten en una actividad que realmente hace el subconsciente con muy poca energía: como conducir un coche por la ruta de siempre, o armar una pieza de motor en una línea de producción.

 

  • Cambia de mano: Si eres diestro, usa la izquierda, o viceversa. Cambia de mano para realizar actividades al parecer tan sencillas como lavarte los dientes, comer, usar el ratón de la computadora, teclear el chat en la pantalla de tu teléfono celular. El hecho de usar tu mano no dominante te arroja resultados positivos incrementando tu actividad cerebral. Esto puede ser muy difícil al principio, y por lo mismo resulta un excelente ejercicio para tu cerebro.
  • Desarrolla algunas actividades y quehaceres domésticos con los ojos cerrados: Cuando te des una ducha, cuando te laves el cabello, o cuando lleves tu ropa a la lavadora, trata de hacerlo con los ojos cerrados. Este ejercicio obliga a tu cerebro a buscar nuevas vías neuronales, y por consiguiente las activa. Lógicamente, no hagas algo con los ojos cerrados que te ponga a ti o a los demás en peligro, como lavar cuchillos, o usar herramientas de corte.
  • Empieza cada mañana con una rutina de ejercicios físicos: Esta es una de las actividades más recomendables para encender toda la actividad neuronal. No es necesario que te desplaces media hora hasta un gimnasio, con una rutina en casa de ejercicios de calentamiento durante unos 20 minutos es suficiente para impulsar tu torrente sanguíneo.
  • Cuenta palabras: Toma un libro, una revista o un periódico y ponte a contar el número de palabras que hay en un párrafo. Vuelve a contarlas para revisar que no te hayas equivocado. Inicia con un párrafo, y a medida que te acostumbres, pasa a contar el número de palabras de dos párrafos. Luego, cuenta las palabras de toda la página. Asegúrate de realizar el conteo mentalmente solo con los ojos, sin ir señalando con el dedo cada palabra. Este es uno de los ejercicios mentales más simples para mejorar tu concentración.
  • Lee en voz alta: Ve cambiando de turnos para leer y escuchar un libro con tu pareja, o con un amigo, o con un niño. Si no es posible realizar este ejercicio con otra persona, alterna la lectura escuchando un audio-libro. Este es uno de los ejercicios mentales que surgió de un estudio científico, el cual demostró claramente imágenes de actividad neuronal en las tres regiones distintas del cerebro que se iluminaban mientras se leía, se hablaba o se escuchaba la misma palabra. Es uno de los ejercicios mentales que involucra la imaginación de una manera diferente, y refuerza la memoria.
  • Cuenta regresivamente: Empieza contando mentalmente hacia atrás, desde el 100 hacia el 1, y hazlo varias veces, llegará un momento que lo harás muy rápido, entonces inténtalo de nuevo, pero brincando tres números, por ejemplo: 100, 97, 94, 91, 88, 85, ….  y hazlo varias veces, hasta que lo domines. Luego te puedes ir poniendo retos similares y diferentes.
  • Toma nuevas y diferentes rutas: En cualquier desplazamiento rutinario, por ejemplo a tu trabajo, o a la casa de tus padres el fin de semana, tu cerebro se encuentra en piloto automático y recibe muy poca estimulación. El hecho de tomar una nueva ruta activa la corteza cerebral y el hipocampo. No es estrictamente necesario conducir un coche, puedes cambiar de ruta cuando caminas, cuando andas en bicicleta, y hasta cuando viajas en transporte público.
  • Concéntrate en varios sonidos, pero no a la vez: En nuestra vida rutinaria estamos expuestos a muchos sonidos ambientales. Primero intenta concentrarte en un sonido específico, como en una voz. Luego cambia a otro sonido, puede ser el de algún pájaro. Cambia de nuevo, puede ser al sonido del tráfico en la calle. Continúa cambiando de sonidos, pero cada vez más rápido, hazlo cada minuto. Este ejercicio también se puede hacer visualmente, al concentrarte en la persona o cosa que genera el sonido y re-enfocándote luego en otro. Asegúrate de que al re-enfocarte en un sonido en particular no pienses ni escuches otra cosa.

 

 

Participa

Publicidad
  • EN PANTALLA

    11:00 - 12:00 am

    Noche de humor