loader
Foto

Descubre por qué no debemos espiritualizar el dolor en las tragedias.

El verdadero papel de la fe ante las tragedias: ¿Por qué no debemos espiritualizar el dolor?

En momentos complejos y desafiantes, es natural que el ser humano busque refugio en sus creencias para intentar comprender lo incomprensible. Frases como "Dios sabe por qué hace las cosas" o "todo pasa por un propósito divino" son comunes cuando intentamos consolar a alguien. Sin embargo, ¿son realmente de ayuda estas palabras en el pico del sufrimiento?

En una reciente y profunda conversación en Portadas, los animadores abordaron este sensible tema junto al reconocido psicólogo Gilberto Aldana. El debate giró en torno a una premisa fundamental: la necesidad de no atribuir a la religión los eventos de la naturaleza y, sobre todo, aprender a acompañar el dolor desde la empatía real.

Ciencia y Naturaleza: Entendiendo nuestro entorno

Durante la conversación, el doctor Aldana hizo una importante distinción entre espiritualidad y religiosidad. Explicó que, ante desastres como los movimientos telúricos, es un error buscar respuestas en un "castigo divino".

La naturaleza tiene sus propios procesos, y la mejor forma de enfrentarlos es a través de la educación sísmica, la ciencia y la construcción responsable. Atribuir estas tragedias a una voluntad espiritual solo desvía la atención de las medidas preventivas reales que como sociedad debemos tomar.

El valor de la presencia y la Logoterapia

Esto no significa que debamos abandonar la fe. Para quienes buscan consuelo, la espiritualidad bien canalizada brinda un enorme bienestar. El especialista recomendó la Logoterapia del psiquiatra Víctor Frankl —quien sobrevivió al Holocausto— como una herramienta para encontrarle sentido a la vida en medio de la adversidad y transmutar el sufrimiento.

No obstante, Aldana enfatizó que cuando una persona atraviesa un dolor agudo, el consuelo no está en las justificaciones teológicas. Decirle a alguien que acaba de perderlo todo que "es una prueba divina" puede generar rechazo. ¿La solución?

  • Valida sus emociones: Permite que la persona llore y se exprese sin juzgarla.

  • Ofrece tu presencia: A veces, el silencio respetuoso o un abrazo sincero valen mucho más que mil palabras.

  • Brinda ayuda práctica: En lugar de buscar explicaciones, pregunta: "¿En qué te puedo ayudar hoy?".

Acompañar desde la paciencia y el amor terrenal, respetando el tiempo de sanación del otro, es verdaderamente el acto humano más valioso en tiempos difíciles.

Compartir

© 2026, Copyrights Venevision.com. Reservados todos los derechos. Rif-j000089337