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Aprende comandos básicos y cómo educar a tu perro con refuerzo positivo

¿Tu perro solo te escucha cuando tienes comida? Descubre las claves del adiestramiento canino moderno

Lograr que un perro obedezca en todo momento, y no solo cuando hay una galleta de por medio, es uno de los mayores retos para cualquier familia con mascotas. Durante el segmento especial para los consentidos de la casa, el adiestrador profesional César González, acompañado de sus aplicados alumnos peludos Max y Sam, compartió los secretos para transformar a un perro rebelde en un compañero equilibrado. La clave no está en buscar un animal de competencia que realice trucos complejos, sino en construir un vínculo sólido basado en la confianza y la comunicación efectiva entre la mascota y su dueño.

El punto de partida para cualquier proceso de educación canina es el "ABC", que consiste en dominar tres comandos básicos: sentarse (sit), echarse (down) y quedarse quieto (quieto). González enfatiza que el error más común es intentar enseñar estas órdenes directamente en espacios abiertos como parques. El entrenamiento debe iniciar siempre en un campo estéril, es decir, dentro de casa, donde el animal no tenga distracciones. Una vez que el perro logre autorregularse en este entorno seguro, se puede escalar progresivamente la intensidad de los estímulos, exponiéndolo a ruidos de la calle o a la presencia de otras personas y mascotas.

Para mantener la atención del animal, el refuerzo positivo es la herramienta más poderosa y moderna. Las asociaciones positivas mediante premios generan resultados más rápidos y duraderos, ya que en ningún momento se obliga al perro a realizar una acción desde el miedo. En este sentido, los premios de alto valor, como la carne deshidratada, resultan mucho más efectivos que las galletas tradicionales, ya que apelan al instinto natural de la mascota y mantienen su motivación al máximo durante cada ejercicio.

La paciencia es un factor innegociable en este proceso evolutivo. Las sesiones de entrenamiento son un ejercicio de alta exigencia mental que debe durar entre 15 y 45 minutos, repitiéndose dos o tres veces al día para evitar la fatiga y frustración del animal. Además, es fundamental evitar transmitir nuestros propios miedos a la mascota; acciones cotidianas como alzar al perro en brazos cuando se acerca otro canino en la calle solo fomentan la timidez, ya que los animales aprenden rápidamente por asociaciones negativas. Los tiempos de aprendizaje siempre variarán según la personalidad y la historia de cada perro, pudiendo tomar desde un par de meses para cachorros hasta un año y medio en casos de modificación de conducta profunda tras maltratos previos.

Si quieres conocer todos los detalles de esta enriquecedora entrevista, ver en acción la obediencia de Max y Sam, y aprender más técnicas para mejorar la convivencia diaria con tu mascota, te invitamos a disfrutar del contenido completo a través de Venevision Play y nuestro canal de YouTube.

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