Magallanes se proclamó campeón por decimocuarta vez en su historia
El Buque le propinó una felpa 14-6 a Caribes de Anzoátegui en el sexto juego de la Gran Final, e hizo suyo el Estadio Alfonso “Chico” Carrasquel, para vivir un déja vu. Las tres veces que el navío le ha ganado series por el gallardete a la Tribu, ha celebrado en Puerto La Cruz.
Renato Núñez, quien comenzó el encuentro como jardinero derecho y lo terminó en la inicial, tomó un rodado de Herlis Rodríguez para pisar el primer cojín y conseguir el out 27. Con él, cuatro años después, Magallanes volvió a titularse, en el mismo escenario.
“Este es el resultado de un trabajo lleno de unión, sacrificio y mucha fortaleza. Ninguno de los integrantes de esta organización bajó los brazos, jamás”, dijo Federico Rojas, el arquitecto del Navegantes de las remontadas, en su primera temporada como gerente deportivo. “Hoy fue una demostración más. Salimos con un equipo sin mucho en el roster. Acá se dio, tuvimos que ganar tres en el ‘Chico’”.
Caribes, inexpugnable en casa durante todo el campeonato, perdió por primera vez en la contienda tres encuentros en fila, precisamente, en el enfrentamiento por el anillo máximo.
“Magallanes es un sentimiento”, expresó el mánager Yadier Molina, a su ex compañero José “Cafecito” Martínez para ByM Sport. “Venir desde el último lugar siempre, cambiar la mentalidad y quedar campeón en Venezuela, es inolvidable”.
LA ÚLTIMA REMONTADA
Si bien Magallanes comenzó con ventaja 2-0 tras el segundo inning, vio como Caribes le golpeó para dar vuelta 3-2. Fue en ese escenario que apareció Renato Núñez, quien se ofreció para jugar en el rightfield, con tal de tener la posibilidad de aportar a la ofensiva, algo que logró con un jonrón solitario en el cuarto episodio, ante Christian Hernández, para igualar la pizarra.
“Había la oportunidad de jugar en el outfield, y nunca diré que no. Les dije ‘pónganme ahí, que soy el mejor en esa posición’, aunque nunca la haya jugado. Solo quería ayudar al equipo”, narró Núñez. “El jonrón para empatar fue un turno peleado. Me tenía con dos strikes y me había lanzado muy buenos pitcheos. Se le quedó un slider en mi zona de poder y lo pude conectar”.
Apenas un inning después del cuadrangular de Renato, llegó el rally de siete carreras que inclinó definitivamente la balanza y le dio a Magallanes una ventaja que nunca más perdería por el resto de la noche.
Un doble de Tucupita Marcano ante Sebastián Perrone quebró la paridad en el marcador. A partir de allí, un sencillo de Rougned Odor, pelotazos seguidos de Harold Chirino a Núñez y Sandy León, además de un imparable de Wilfredo Tovar y un elevado de sacrificio de Eliézer Alfonzo Jr. contra Liarvis Breto, construyeron el robusto ramillete.
“Fue una temporada increíble. Nadie creía en nosotros”, apuntó Odor, quien terminó el duelo de 5-4 con un jonrón, un doble y cinco carreras empujadas. “Pero siempre dije que íbamos a terminar bien. Todo el mundo aportó. Le dedico este título a mi mamá y a mi familia, que está viendo en los Estados Unidos”.
LAS DECISIONES DEL TÍTULO
Félix Cepeda (2-0) el segundo de ocho brazos usados por el piloto Molina, fue el pitcher ganador, al retirar a los cinco bateadores que enfrentó. Ascendió al montículo en el tercer inning, con corredores en tercera y primera base, y Herlis Rodríguez le conectó un fly de sacrificio, para que los orientales tomaran por primera y única vez la ventaja, antes de la rebelión del Magallanes
Perrone (1-2), por su parte, encajó la derrota, al permitir tres carreras -todas limpias- sin poder sacar ni un solo out.
“Fue una temporada muy complicada, pero mantuvimos la calma en los momentos de apremio e hicimos los movimientos en el instante apropiado”, reflexionó Héctor Arias, presidente de la Junta Administradora del Magallanes. “Una de esas decisiones clave fue traer a Yadier Molina, porque más que un estratega, es un motivador. Federico Rojas hizo un trabajo extraordinario para que completáramos una temporada inédita e histórica”.
Prensa LVBP