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La Primera Guerra Mundial, antecedente doloroso con problemas no resueltos

En la segunda mitad del siglo XIX la unificación de Alemania en función a la figura de Otto Van Bismarck en el marco de la Revolución Industrial, dio paso a un país germano que se fortalecía con fabricación bélica y así, generar un temor expansionista en el resto de Europa. Para el momento el continente veía distintos enfrentamientos entre imperios y pequeños estados que se oponían a las anexiones, hasta que sucede el atentado de Sarajevo, en el que asesinan al archiduque Francisco Fernando de Austria (heredero al imperio austrohúngaro) y su esposa, la duquesa Sofía Chotek, en manos de un nacionalista serbio. Esto ocasiona que Austria le declare la guerra a Serbia y así, la chispa necesaria para un conflicto más grande fue encendida.

Austria y Hungría, Alemania e Italia formaron la Triple Alianza para hacer frente al Triple Entente que agrupó a Gran Bretaña, Rusia y Francia, haciendo de 1914 un año fatídico y crucial en la historia de la humanidad. Italia se sumó en 1915 oficialmente a la guerra, mientras que Japón, Turquía y Portugal fueron los siguientes agregados a este conflicto.

Distintos frentes abrieron el enfrentamiento con más de 50 declaraciones de guerra a lo largo y ancho de Europa, mientras que personajes como Winston Churchill comenzaban a levantar su leyenda (llegó a ser jefe de la armada británica). Durante todo este evento, el nacionalismo alemán y sus objetivos expansionistas tomaban fuerza, siendo además uno de los trasfondos más influyentes que tenía el fatídico escenario.

Un total de 60 millones de personas estuvieron involucradas en la guerra, dejando saldo fatal de aproximadamente 10 millones de personas. En 1917, barcos alemanes hundieron barcos estadounidenses de pasajeros, dando paso a la inclusión del país norteamericano en la guerra por decisión de Woodrow Wilson, vigésimo octavo mandatario de la nación.

Ese mismo año, Lenin decide sacar a Rusia de la guerra con el inicio de la revolución Bolchevique y la ejecución de Nicolás II, zar del país. Las consecuencias comenzaron a llegar y a finales de 1918, el imperio alemán y el austrohúngaro solicitaron un armisticio, lo que termina en su desaparición junto al imperio otomano, aunque los alemanes comienzan el ensayo de la república Weimar.

Uno de los puntos importantes llega con la firma del tratado de Versalles el 28 de junio de 1919 (entra en vigencia el 10 de enero de 1920), en el que se imponía a Alemania las reparaciones de guerra solicitadas por Francia y Gran Bretaña, algo que paradójicamente fue punto de partida para que Hitler iniciara la segunda guerra mundial en Europa.

Geopolíticamente el mapa se sigue moviendo con el surgimiento de Checoeslovaquia, Austria, Hungría, Rumania, Yugoslavia y Polonia tras la disolución del imperio austrohúngaro. Alemania termina cediendo territorio y sufre limitaciones en cuanto a la conformación de ejércitos o fabricación de armas, mientras que el imperio Otomano se divide y queda bajo el protectorado de Francia y Gran Bretaña.

En 1922, se forma la Sociedad de Las Naciones en Ginebra (antecedente a la ONU), grupo encargado de mediar y negociar entre las naciones que participaron en la Primera Guerra Mundial. Del mismo modo, los problemas no resueltos y justamente la presión del tratado de Versalles contra Alemania, dieron paso a un escenario desfavorable para Europa y su momentánea paz, que en 1939 volvió a la Guerra con Alemania siendo uno de los protagonistas, pero eso, será en otro programa. 

Disfruta de este viaje por el primer gran conflicto bélico que vivió la humanidad, guiados por Rafael Arráiz Lucca, historiador e ivestigador venezolano.

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